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Sergio Velarde, un actor para armar PDF Correo electrónico
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Sergio Velarde es un actor peruano al que poco a poco vamos descubriendo, talento no le falta y tampoco las ganas de seguir probándose como actor; aunque él se ha metido en muchos roles, desde un científico ciego hasta un gay reprimido. El teatro es su pasión y como muchos actores en nuestro país, no lo puede ser a tiempo completo, por eso decidió que debía tener una profesión y estudió periodismo, carrera que también ha ejercido; aunque se desempeña como profesor de arte y comunicación en colegios y centros culturales.

Es fundador del grupo de teatro TERCERA LLAMADA, ha participado como actor y productor en todos sus montajes, entre ellos: "HOMBRE DE AUTOPISTA" (2008) escrito y dirigido por Fernando Montenegro; y "TRES HERMANOS" (2009) de José Enrique Mavila y dirigido por Ruth Vásquez. Otras obras en las que destacó son "¿QUÉ HICISTE DIEGO DÍAZ?" de Cristian Lévano y "SEDUCIDO" dirigida por Henry Sotomayor. En el cine protagonizó las cintas "LA ÚLTIMA VEREDA" de Fernando Montenegro y "OBJETOS" de Rafael Arévalo.

Actualmente se presenta en la obra "AMANDO A SALLY", una divertida comedia romántica de María Elena Mayurí, con María Gracia Cavero, en el Centro Cultural CAFAE (Arequipa cdra. 29) los viernes y sábados a las 8:00 p.m. y los domingos a las 7:00 p.m, donde podemos apreciarlo en todo su histrionismo; mientras tanto conozcamos más de él en la siguiente entrevista.

http://www.eloficiocritico.blogspot.com/

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Entrevista por Luis Antonio Capurro


Sergio Velarde es actor de teatro alternativo en Lima y también periodista cultural, cuéntanos, ¿cómo te iniciaste en el mundo del teatro?
Empecé profesionalmente en el año 2000, hicimos una obra que se llamó “En el cielo no hay petróleo” de Sebastián Salazar Bondy con gente del Club de Teatro de Lima y la estrenamos en la Alianza Francesa, en la Sala Joven, que ahora ya no existe y desde ese momento he estado participando en varias obras de teatro con grupos independiente hasta el día de hoy. Y justo estoy ahora en esta obra “Amando a Sally”, que se estrenó el 5 de febrero pasado en el CAFAE.

¿Cómo así surge esa vocación tuya por las tablas?
Como te digo yo empecé en el teatro ya viejo porque en el colegio fui siempre muy tímido e introvertido, nunca participaba de las actuaciones, descubrí el teatro en la universidad cuando llevé un taller obligado con Pold Gastello, este taller tenía un crédito, entonces lo llevé si o sí, fui al club y realmente me cambió la vida, porque descubrí todo un mundo nuevo.

Y es que dentro de ti estaba la necesidad de expresarte a través de algo, en este caso la actuación.
Yo no escribo tampoco dirijo, pero la actuación me sirve de terapia, como te decía antes soy una persona bastante reservada y discreta, pero el teatro me permite ponerme una máscara, adquirir otras personalidades en escena y hacer cosas que jamás haría en la vida real.

¿Cuáles fueron las primeras obras en las que empiezas a trabajar?

Como fui alumno del Club de Teatro de Lima empezamos con obras de Sebastián Salazar Bondy como El de la valija, Dos viejas van por la calle o El beso del caimán, hicimos varias obras con los amigos del club, poco a poco fui conociendo otra gente del medio que fui invitando a trabajar con mi grupo o era invitado a trabajar con ellos.

En tu proyección como actor básicamente tu universo es el teatro, pero también me comentabas que has intentado en la televisión y el cine…
En un inicio como quería conocer todo decidí ir a castings para series y tuve muy malas experiencias, porque pagaban muy poco, a veces no te pagaban. También el tiempo de espera para grabar, te citaban a una hora determinada pero grababas cuatro o cinco horas más tarde, el trato no fue muy bueno pero sé que ahora hay productoras que tratan muy bien a los actores, pero yo no tuve esa suerte. Entonces decidí crear mis propios proyectos teatrales, hacerme de amistades y colaborar con otras compañías de teatro. He participado en algunos cortos y en tres largometrajes que son “La última vereda” (2007) y “Encierro” (2009) dirigidas por Fernando Montenegro que es también actor, director y dramaturgo, y la que se va a estrenar este año se llama “Objetos”; todos son proyectos de cine digital porque ahora hacer una película ya no es tan complicado como antes.

En tu proceso como actor de teatro ¿has encontrado algún desafío?

En un inicio hacía comedias ligeras que servían para soltarme, perder la vergüenza de estar en escena, mejorar mi voz, mi dicción, lograr versatilidad al momento de actuar. Los retos los he tenido los últimos años y me he involucrado en obras bastante difíciles, una de las últimas se llamó “Seducido”, que abordaba la temática homosexual, donde hice de un gay reprimido que se enamora de un prostituto de la calle, fue un reto porque tenía que gustarme el otro actor, que también era el director de la obra, y tenía hasta que besarlo. Me involucré al punto de investigar ese mundo, conocerlo, entenderlo y respetarlo. Gracias a esa obra pude romper varios prejuicios. Creo que pudimos contribuir a ir en contra de la intolerancia, ese tipo de obras que tienen mensaje te ayuda mucho como artista y ser humano.

¿Cómo es tu proceso de adaptación al personaje, cómo vas enriqueciéndolo?
Yo lo hago mediante la observación, la experiencia personal, viendo películas o series, conseguir algún color que tenga el personaje, alguna sensación, olor, y por allí vas encontrando su manera de caminar, de vestir, de ser.

Tu caso es como el de muchos actores jóvenes que tratan de conseguir mejores papeles y ser consecuentes con su carrera, ¿qué tan difícil es ser actor en el Perú?
Una de las primeras cosas que recuerdo que me dijo mi maestro Sergio Arrau, fue que de hecho tuviera una carrera paralela y por eso estudié periodismo, con eso me he abierto puertas para poder tener un trabajo estable, es así que trabajo en un colegio particular enseñando comunicación y teatro, de eso sobrevivo porque al teatro no lo veo como algo lucrativo, esto es algo que hago por vocación, es una necesidad indispensable de poder salir a escena e interpretar diferentes papeles, es algo que uno lleva dentro, así ganes cinco o cien mil soles, eso para mi es algo relativo, lo importante es vivir la experiencia. Es muy difícil hacer teatro hay muchos grupos que quiere sacar adelante sus proyectos, casi no hay apoyo por parte del gobierno y tenemos que recurrir a la empresa privada, pero básicamente los proyectos teatrales se concretizan con el esfuerzo de sus propios creadores.

Estudiar periodismo también te ayudó con el desenvolvimiento, me imagino…
Me considero un comunicador, estudié en Bausate y Meza, hice periodismo radial y televisivo, pero me quedé con el periodismo escrito y actualmente tengo un blog donde hago crítica teatral, que es la forma de unir mi pasión por el teatro con el periodismo, puedo ver obras de teatro y hacerles crítica periodística.

Cuéntanos más acerca del blog…
Pueden entrar a http://eloficiocritico.blogspot.com donde hago crítica sobre las obras que llego a ver en la capital y algunas que tuve la oportunidad de ver al participar en un Festival de Teatro en Chile. En un principio hacia críticas más con el corazón que con la cabeza, una crítica es subjetiva pero lo que debo hacer es justificar, no puedo ser caprichoso y decir solamente que no me gusta, tengo que explicar lo que pasó, por qué no colmó mis expectativas, si pudo haber mejorado, y esto me sirve como actor porque yo también estoy expuesto a las críticas, entonces antes de escribirla pienso que las personas que han hecho esa obra de teatro son seres humanos, son personas que se merecen respeto ante todo. La crítica hace que el actor mejore y que se mejoren las cosas.

Eres profesor también, ¿has encontrado materia actoral con ellos?

Los niños son el público del futuro, para mi lo importante es que los niños aprendan lo que es el teatro, lo vivan, lo sientan; para que cuando sean grandes tenga interés en ver el teatro porque te sensibiliza y lo mejor es jugar con ellos a hacer teatro.

Y me imagino que te han criticado…
A mis alumnos los invito a ver mis obras y les pregunto qué tal les pareció, algunos que dicen que tal personajes les encantó y otros que pude haber hecho tal o cual cosa o no me convenció o a que se ve falso y un niño es el mejor critico sin hipocresías. Y yo soy el crítico más severo de mí mismo.

Pero algunos actores o directores se sienten muy incómodos cuando se les critica los desaciertos de sus obras.
Eso tiene mucho que ver con el ego y yo que estoy metido en todo esto me he topado con cada persona, pero uno debe valorar lo que uno hace aunque sin ser intolerante, uno como artista sabe que su obra está expuesta al público, y esta expuesta a que la obra sea discutida y valorada.

Has hecho muchos papeles, ¿cuál es el que aún te falta interpretar?

He hecho poco teatro clásico, quisiera hacer Moliere o Shakespeare, me gustaría poder hacer personajes de algunas des obras y solo tengo que esperar a que un director me llame.

¿Qué proyectos y metas en el ámbito personal y profesional?
El año pasado conocí a una chica y estoy comprometido con ella, quiero hacer una maestría en gestión cultural y seguir estudiando mientras sea joven y de nuevo quiero invitarlos a ver “Amando a Sally” que es una comedia romántica en el CAFAE de San Isidro, espero que vayan todos.

 

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